La moda transparente

La nueva moda por el uso de redes sociales (como Facebook, Myspace, Twitter, hi5, etc.) ha llevado a la aparición de toda una generación de usuarios con una vocación absoluta por la transparencia, por la ausencia de privacidad, por el “aquí estoy y estoy haciendo esto”, por el “esta es mi foto con poca ropa” y por el “estos son mis datos”.

En este momento, se plantea ya casi en forma de lucha: mientras un sector de la población se resiste con fiereza a excesos de control planteados por gobiernos y empresas en base a la seguridad o a la explotación comercial (el buen ejemplo de la gente quejándose de las llamadas de los bancos), otro sector, con usos y costumbres radicalmente diferentes, se mete en redes sociales y herramientas de diverso tipos y lo revelan todo de sí mismos sin el menor pudor ni consideración hacia la privacidad, llegando a extremos que a muchos harían sentir completamente incómodos.

Personas a las que no sólo no les preocupa que haya mucha información suya disponible en la red, sino que además quieren que así sea. Usuarios de teléfonos móviles que no dudan en instalarse aplicaciones que comparten su posición en cada momento, pensamientos personales de todo tipo y a veces completamente dentro de lo que muchos considerarían la más estricta intimidad, expresados en la identidad del messenger (el clásico “Te amo Pepita, nunca cambies TQM”)  a la vista de todo el que pasa.

Es la moda del “Si no estas y si no compartes, entonces no cuentas y no existes”.

Vivimos un cambio de tendencia. No sé si son inconscientes, si no se lo han planteado, si no les interesa analizar el tema o si les gusta así. Pero son diferentes. Su nivel de apertura y de transparencia en su información excede con mucho lo que una persona de la generación anterior se podría llegar a plantear. Son diferentes. Y sus consecuencias, en un entorno como el que vivimos, van a llegar a muchos lados (como por ejemplo, personas que usen dicha información para usos mal intencionados).

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Houston, tenemos un problema. Es de color café y acaba de pasar flotando

Ir al baño y que se acabe el papel, es malo. Que se averíe la taza del baño en casa ajena es algo grave. Pero que suceda cualquiera de estos dos problemas en un lugar sin salida como la Estación Espacial Internacional… es altamente reprobable. En una situación así, yo comenzaría a tener fé en Jaime Maussan y en la existencia de sus amigos verdes, con la esperanza de que alguien venga a ayudar.

Super Sanitario

Y es que, según publica CNN en la nota Space station’s sole toilet out of order, el baño de la Estación Espacial Internacional (ISS), fabricado por los rusos hace 7 años y avaluado en $19 millones de dolares, curiosamente ha dejado de funcionar… si claro, “misteriosamente”. Eso y las enchiladas con frijoles de la noche anterior. 

La NASA reaccionó  y anunció que enviará los repuestos necesarios en el Discovery, para realizar la reparación del sanitario espacial, pero el lanzamiento está programado para algunas semanas más (No shit!). Mientras, en la IIS ya están haciendo lo que pueden: quitaron de su dieta el agua de jamaica y las ciruelas pasa.

Y cualquiera pensaría “y cuál es el gran problema, si tienen acceso al baño mas amplio del universo: el espacio”. Pero eso es muy cuestionable, pues por el bien de la humanidad, mas vale que no se les ocurra hacer eso. Ya bastante tengo con los ataques de las palomas sobre mi viejo carro, como para que caigan desechos del espacio 😦

Formato MT9… ¿Música 2.0?

He estado leyendo en varios blogs una noticia muy interesante, y es que este artículo en el Korea Times, New MP3 Revolutionizes Way You Listen to Music, habla del formato MT9, calificado como de Music 2.0, y que se caracteriza por ofrecer un ecualizador de seis pistas en las que se ubican los diferentes instrumentos (voz, coro, piano, guitarra, bajo y percusión) que el usuario puede modular de manera independiente, lo que lo hace válido para concentrarse en un canal determinado – escuchar la voza capella, la batería, etc. – o para eliminar, por ejemplo, la voz y convertirlo así en un karaoke.

El formato ha sido desarrollado en el Electronics and Telecommunications Research Institute (ETRI) coreano, y llevado al mercado por la compañía Audizen, que ofrece un catálogo limitado de álbumes por precios que van entre los dos mil y los tres mil won (entre 1.2 y 1.8 euros), libres de DRM, con el fin de contribuir así a la difusión del formato. 

El formato será sometido a votación de cara a su posible aprobación como estándar en la próxima reunión del MPEG Industry Forum en Alemania. Por el momento, las dos compañías coreanas más potentes en el ámbito de la electrónica de consumo, LG y Samsung, ha manifestado su interés por dotar a sus próximos modelos de teléfono con reproductores MT9, con calendarios que apuntan a principios del próximo año.

¿Será éste el fin de los MP3?… Me da tanta flojera nomás de pensar que voy a tener que volver a bajar tanta música solo por el placer de poder tener mi karaoke con canciones de Parchis y Timbiriche [?]

Apple – 30 años

Cuando llegó el punto en el que tuve que decidir entre comprar la Macbook o esperar, hubo algo especial que ayudó a reforzar mi decisión:

Video muy inspirador (y un poquito viejo, pues es del 2006). Ya son 32 añotes y pienso que en los próximos años la compañía tendrá una mayor penetración en el mercado de electrónicos con la introducción de dispositivos innovadores.

Bah, no sé. Apenas llevo casi un mes con mi Macbook y no puedo dejar de pensar como no me había comprado una años atrás. Espero, que allá por Diciembre cuando Telcel traiga oficialmente el iPhone a México, tenga yo dinero para adquirir uno 🙂